Tirones en el 2.0 HDi: por qué es el sensor de cigüeñal

Lectura: 9 min

Tirones en el 2.0 HDi: el sensor de cigüeñal desmontado del motor PSA
El sensor de cigüeñal: la pieza barata que provoca los tirones en el 2.0 HDi del grupo PSA.

Sales de casa, el motor está frío y el coche pega unos tirones de escándalo. Coges carretera, subes de vueltas… y como si nada. Si tienes un Citroën o un Peugeot con motor 2.0 HDi, esto te va a sonar mucho. Los tirones en el 2.0 HDi tienen un sospechoso número uno, y no son los inyectores: es una pieza pequeña, escondida y bastante barata.

En resumen

  • Síntomas: tirones fuertes en frío y a poca velocidad (ciudad, arrancadas). En carretera desaparecen. A veces el coche se para y salta el testigo de avería.
  • Diagnóstico: la máquina marca señal del sensor de cigüeñal demasiado débil.
  • Causa: el sensor de cigüeñal no lee bien la rueda fónica, así que la centralita no sabe en qué punto está el motor y descuadra la inyección.
  • Solución: cambiar el sensor por uno de primera marca (Hella, Bosch, Delphi, Valeo). Nada de sensores de 10 € de dudosa procedencia.

El síntoma: tirones en frío que desaparecen en carretera

El cliente lo describía tal cual: el coche pega unos tirones tremendos en frío. Y en la prueba se confirma: conduciendo de forma normal —salir a por el pan, dar una vuelta por el pueblo, llevar a los niños— el coche da tirones que se notan de sobra.

Lo curioso es que al pasar a conducción de carretera, con más vueltas y ritmo sostenido, todo desaparece. Ese patrón (mal a bajas vueltas, bien a altas) es una pista importante, porque descarta muchas cosas y apunta directo al control de la inyección.

Esta avería es muy común en el grupo PSA con el motor 2.0 HDi (los RHR y RHZ, de 136-140 CV): Citroën, Peugeot 407 y todos los modelos que montan ese propulsor.

La diagnosis: «señal del sensor de cigüeñal demasiado débil»

Con la máquina conectada aparecen varios fallos, y aquí conviene saber leerlos. Este coche llevaba accesorios instalados por todas partes —artefactos delante, detrás, por todos lados—, y eso genera fallos de CAN bus que no vienen al caso: es normal que la red se queje con tanto añadido.

El que importa es otro: sensor del cigüeñal, señal demasiado débil. Y encaja con todo lo que cuenta el cliente: tirones, que a veces se para y que se le encendió el testigo de avería. Blanco y en botella.

La diagnosis marca señal demasiado débil del sensor de cigüeñal
El fallo que importa entre todos los demás: señal del sensor de cigüeñal demasiado débil.

Qué hace el sensor de cigüeñal y por qué provoca tirones

El sensor de cigüeñal (también llamado sensor de punto muerto superior) lee una rueda fónica: una banda magnética que gira solidaria con el cigüeñal de forma perfectamente uniforme. De esa lectura, la centralita deduce en qué punto exacto está el motor.

Junto con el sensor del árbol de levas, es lo que permite calcular cuándo tiene que inyectar. Si la señal llega débil o distorsionada —porque el sensor está tocado, porque la banda magnética está sucia o porque tiene un golpecito de cuando se cambió la distribución—, la centralita se vuelve loca: adelanta la inyección, la atrasa, no sabe dónde está. Y ahí tienes los tirones.

Rueda fónica con la banda magnética que lee el sensor de cigüeñal
La rueda fónica: su banda magnética es lo que lee el sensor. Un golpe o suciedad aquí y la señal ya no vale.

Si no sabe en qué posición está el cigüeñal, la inyección se descuadra: tirones que te cagas.

Dónde está el sensor que provoca los tirones en el 2.0 HDi

La pieza es barata, pero está escondida abajo, junto a la transmisión, en un hueco al que no se llega cómodamente. Toca meterse debajo del coche y buscarlo.

Un detalle importante mientras estás ahí: revisa la instalación y la sujeción del cable. Muchas veces el cable se queda suelto —o lo dejan suelto tras un cambio de correas— y acaba rozando con la transmisión hasta cortarse. Si ves el latiguillo del cableado suelto, sujétalo bien antes de cerrar.

Montando el sensor de cigüeñal nuevo en el motor 2.0 HDi
El sensor nuevo: pequeño, barato… y la diferencia entre un coche que va y uno que da tirones.

⚠️ No compres el sensor más barato

Este es el consejo que más dinero te puede ahorrar de todo el artículo. De estos sensores encuentras versiones de 10 o 15 euros de marcas raras. No lo hagas.

Ponle uno de primera marca o de primer equipo: Hella, Bosch, Delphi, Valeo (el del vídeo es un Valeo de origen). ¿Que te cuesta 40 en vez de 10? Merece la pena. Con un sensor malo el coche empieza a hacer cosas raras, te vuelves loco buscando, y de una avería acabas derivando en otra. Se soluciona mejor una avería pagando 40 euros que mareando la perdiz con uno de 10 que no rinde.

El montaje: el tetón no admite discusión

Cambiarlo no tiene misterio, pero hay un punto crítico: el sensor solo va en una posición. Lleva un tetón y su guía que obligan a colocarlo exactamente donde toca, porque necesita una tolerancia concreta respecto a la rueda fónica.

  1. Desmonta el viejo con cuidado, sin forzar el conector.
  2. Presenta el nuevo y entra sin forzar: si va medio ladeado, el tetón no encaja. Si notas que no entra solo, es que no está en su sitio.
  3. Cuando el tetón cae en su guía, entra él solo. Ahí ya no se puede mover.
  4. Aprieta su fijación y conecta.

Ojo: hay versiones de este sensor que llevan corredera en vez de tetón. Esos sí hay que calarlos midiendo la separación con el hierro (con una galga). Si el tuyo es de corredera, no lo montes a ojo: si queda mal, el coche no arranca o se vuelve loco.

Rematar bien: contactos y borrado de fallos

Ya que estás, dos detalles de taller que marcan la diferencia:

  • Limpia el conector con limpiacontactos. Es un momento y evita falsos contactos.
  • Aprieta un poco las ballestillas del conector (con un pincho fino, por la parte de atrás) para que hagan mejor contacto. Con el calor se van abriendo con los años.

Después, borra los fallos y arranca. Comprueba en la máquina si el sensor necesita algún ajuste básico o programación: en motores modernos muchos sensores hay que «presentárselos» a la centralita, pero en esta inyección más antigua no hace falta nada.

El resultado se nota al momento: el motor sube de vueltas redondo, sin tirones. Y desaparece la humareda que soltaba al arrancar, que no era otra cosa que la inyección descompensada quemando mal a bajas vueltas.

¿Y si sigue dando tirones?

Si tras cambiar el sensor los tirones en el 2.0 HDi continúan, revisa la rueda fónica: si tiene un golpe o está sucia de aceite, la señal seguirá siendo mala por muy nuevo que sea el sensor. Comprueba también el sensor del árbol de levas, que trabaja en pareja con este, y el estado del cableado.

Sobre los inyectores: en estos motores no suelen ser el problema. Si fallan, casi siempre es por mal mantenimiento o por gasoil de mala calidad (o directamente con agua). Antes de tocarlos —que es caro— descarta el sensor, que es lo barato.

Y no confundas fallos: en este coche quedaba pendiente un aviso de precalentamiento (un calentador en mal estado). Es real y hay que arreglarlo, pero no es lo que causa los tirones.

🔧 Las herramientas del vídeo

Utilizadas en esta reparación

Los imprescindibles del Tío Moi

Algunos enlaces son de afiliado de Amazon: si compras a través de ellos, Adricar Motor recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti. Así nos ayudas a seguir haciendo contenido. ¡Gracias!

También te puede interesar

Preguntas frecuentes

¿Qué coches llevan este motor 2.0 HDi?

Los RHR y RHZ de 136-140 CV los monta buena parte del grupo PSA: Citroën (C4, C5, Xsara Picasso…) y Peugeot (307, 407, 807…), entre otros. Por eso esta avería sale tantísimo en el taller.

¿Cuánto cuesta un sensor de cigüeñal?

Los hay desde 10-15 €, pero lo recomendable es uno de primera marca por unos 40 €. Comparado con lo que cuesta tocar inyectores por un diagnóstico equivocado, sigue siendo barato.

¿Se puede conducir con el sensor de cigüeñal fallando?

Puedes moverte, pero no es buena idea: además de los tirones, el coche puede llegar a pararse en marcha sin avisar. Si se para en un cruce o incorporándote, el susto está servido.

¿Por qué los tirones solo aparecen en frío y a pocas vueltas?

Porque a bajas vueltas la señal del sensor es más débil y el error de lectura pesa más en el cálculo de la inyección. Al subir de vueltas la señal se refuerza y la centralita se apaña, así que en carretera casi no lo notas.

¿Te ha servido esta guía?

Si prefieres verlo en vídeo y no perderte las próximas reparaciones, te esperamos en el canal de Adricar Motor en YouTube.

No te quedes aquí

Sigue leyendo

Ver todo en Falta de potencia y tirones