Lectura: 8 min

Cada vez que toca pasar la ITV surge la misma duda: ¿qué reviso antes para no perder el día? Aquí van diez consejos para pasar la ITV a la primera, sacados de la experiencia de taller y contrastados con el propio manual de inspección — no son trucos de andar por casa, son los puntos exactos que te pueden dejar fuera.
En resumen
- Sin días de gracia: tienes que pasarla en la fecha exacta del cartelito, no hay margen.
- Lo que más falla: luces, matrícula ilegible o con aristas vivas, un impacto en el parabrisas en zona de visión y frenos oxidados por estar parado.
- Lo que más suspende de gases: sonda lambda sucia (gasolina) o filtro de aire y carbonilla (diésel).
- El truco que más se olvida: calentar bien el motor antes de la prueba, no solo el agua, también el aceite y el catalizador.
Plazos: no hay días de gracia
El primer error es de calendario, no mecánico: tienes que pasar la ITV en la fecha exacta que marca el cartelito de la tarjeta, no «por ahí». No existe margen ni prórroga.
El día antes: luces, niveles y escobillas
Revisar esto el día antes (no el mismo día) te da tiempo a comprar lo que falte:
- Luces — todas, delante y detrás, incluidas las de freno y matrícula
- Nivel de aceite — sobre todo en diésel: durante la prueba de humos te van a hacer acelerar el motor hasta el corte, y si el nivel está bajo el turbo se puede quedar sin lubricación y gripar
- Líquido limpiaparabrisas y escobillas — te van a hacer accionarlos, delante y detrás; si no funcionan o no barren bien, es defecto

Matrícula y lunas: lo que expulsa seguro
La matrícula tiene que verse perfectamente, también para la foto que le hacen durante la inspección. Las de chapa se decoloran con el tiempo; las acrílicas aguantan mejor. Ojo también al borde: si la matrícula tiene aristas vivas o cortantes, es un defecto explícito del manual de inspección y expulsa.

Con una pedrada o impacto en el parabrisas (el típico «chinazo») pasa algo parecido: si está dentro de la zona de visión mínima del conductor, es defecto grave y no pasa; fuera de esa zona, es solo una falta leve. El propio manual de inspección lo distingue así de claro, por eso conviene mirar bien dónde ha caído antes de presentarte.

Frenos: por qué importa que el coche no lleve parado
Si el coche ha estado parado varios días, sobre todo con lluvia de por medio, los discos de freno cogen una capa superficial de óxido. No es nada grave ni definitivo, pero si vas directo del garaje a la ITV, el frenómetro puede dar una lectura peor de la real. Unos kilómetros rodando antes lo limpian solo.
Papeles que no pueden faltar
Ficha técnica y permiso de circulación, los dos. Parece obvio pero es de los motivos más tontos por los que la gente pierde el turno.

El motor tiene que llegar caliente de verdad: no solo el agua, también el aceite y el catalizador.
La prueba de gases: calentar el motor a fondo
Esta es la parte que más se subestima. El propio manual de inspección exige que, antes de medir, el motor se mantenga a un régimen de 2.500 a 3.000 rpm durante aproximadamente un minuto, para que el catalizador llegue a su temperatura óptima. Si vienes de arrancar en frío y entras directo a medir, lo normal es que salga peor de lo que el coche da realmente.

Los límites que se miden también son concretos: el CO no puede superar el 0,3% en volumen (o el 0,2% si el coche está matriculado a partir del 01/07/2002, salvo que el fabricante declare un valor distinto), y el coeficiente Lambda tiene que estar entre 0,97 y 1,03. Por eso conviene, el día antes, dar una vuelta larga —mejor en carretera que en ciudad— de 15-20 minutos manteniendo revoluciones altas, para quemar la carbonilla acumulada y llegar a la prueba con el motor de verdad a temperatura de trabajo.
Gasolina vs. diésel: qué suele fallar más
En gasolina, cuando hay un problema de gases casi siempre apunta a la sonda lambda sucia o estropeada, o a un filtro de aire y unas bujías que ya piden cambio. El orden lógico: limpiar o cambiar el filtro de aire, revisar las bujías, y si la sonda lambda sigue dando problemas, intentar recuperarla con limpiafrenos antes de sustituirla (no es una pieza barata). Si el coche lleva admisión variable, dale algún acelerón antes de la prueba — la trampilla se puede quedar pillada y falsear la medición.
En diésel, el objetivo es sacar toda la carbonilla posible: filtro de aire limpio y la misma vuelta larga acelerando para limpiar turbo, colectores y el tramo central del escape. Lo de echar gasolina al depósito diésel para «limpiar» es un mito que no recomendamos — mejor gastar un par de depósitos de gasoil de buena calidad las semanas antes de la prueba.
¿Y si suspendo aunque haya seguido estos consejos para pasar la ITV?
Pasa más de lo que parece: un piloto fundido de última hora, una grieta en el parabrisas que no habías notado, una matrícula que se ve peor de lo que creías. Antes de repetir toda la revisión, pide que te digan exactamente qué apartado ha fallado — muchos defectos leves (como una grieta pequeña fuera del campo de visión) se arreglan en minutos y puedes volver a pasar el mismo día sin coste extra.
Si el motivo de tu próxima ITV es un fallo real del motor, échale un ojo a nuestra guía de regeneración forzada del filtro de partículas, uno de los que más suele dar problemas en la prueba de humos de los diésel.
También te puede interesar
- Regeneración forzada del filtro de partículas: qué es y por qué pasa
- Cómo cuidar el motor turbo para evitar averías
- Qué revisar al comprar un coche de segunda mano
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo si suspendo la ITV?
Depende del tipo de defecto: si son leves, sueles tener hasta dos meses para volver a pasarla sin coste. Si son graves, el plazo es más corto (normalmente un mes) y el coche no puede circular salvo para ir directo al taller o a la propia ITV.
¿La ITV revisa el testigo de avería motor (check engine)?
Sí. Si el testigo está encendido en el cuadro, es motivo de defecto — por eso conviene pasar un diagnosis antes y borrar o resolver cualquier fallo pendiente.
¿Se puede pasar la ITV con una luz de avería intermitente que se apaga sola?
No es buena idea confiarse: aunque se apague, la centralita guarda el fallo registrado y puede volver a encenderse durante la propia inspección. Mejor diagnosticarlo y solucionarlo antes de ir.
¿Te ha servido esta guía?
Si prefieres verlo en vídeo, te esperamos en el canal de Adricar Motor en YouTube.