Lectura: 7 min

Cuando un coche arranca y se para a los pocos segundos de encenderlo, casi siempre hay la misma explicación: el circuito de gasoil ha cogido aire. Le pasa mucho a los motores PSA 1.4 (Peugeot, Citroën, Berlingo), y lo bueno es que muchas veces no hace falta cambiar nada caro. Te enseñamos a encontrar la fuga y a arreglarla con un empalme de un par de euros.
En resumen
- Síntomas: el coche arranca y se para a los pocos segundos; con la pera de cebado no coge presión; en los tubos transparentes no se ve pasar gasoil.
- Diagnóstico: el circuito de gasoil coge aire por una tubería rozada o agrietada contra su soporte (muy típico en PSA 1.4).
- Truco clave: cortar el tramo dañado y empalmarlo con un racor rápido de 8 mm (de latón, el más resistente), calentando el tubo para que entre y agarre solo.
- Coste y tiempo: unos pocos euros el empalme (frente al juego completo de tuberías); alrededor de 30 minutos.
Por qué el coche arranca y se para: el gasoil coge aire
El motor arranca con el gasoil que todavía queda en la bomba y en los inyectores. Lo consume en unos segundos y, si el circuito ha perdido estanqueidad y está entrando aire, deja de llegar presión de gasoil. Resultado: el motor se apaga. Por eso el coche arranca y se para una y otra vez, sobre todo después de estar unas horas parado (por la noche, por ejemplo), que es cuando el aire ha tenido tiempo de vaciar el circuito.
No es un fallo de una marca ni de un modelo concreto: es un problema de desgaste. Y en cuanto entiendes por dónde entra el aire, el arreglo es sencillo.
Los síntomas: la pera de cebado no carga
Estos motores llevan una pera de cebado manual (no bomba eléctrica de alimentación). La prueba es directa: por más que le das a la pera, no notas que cargue y el motor no se sostiene. Si el coche monta tubos de tecalán transparentes, lo verás clarísimo: no pasa gasoil por ellos.
Cómo encontrar la fuga: busca la tubería rozada
La causa más habitual es una tubería de gasoil que vibra contra su soporte y, con los años, termina agrietándose o haciéndose un pequeño poro. Muchas veces va forrada con una funda de protección, así que hay que apartarla y mirar justo por donde el tubo apoya y roza. Ahí es donde entra el aire.
Es una vibración pequeña, pero con los años termina cortando el tubo.
Las dos soluciones: cambiar las tuberías o empalmar
A partir de aquí tienes dos caminos:
- Cambiar el juego completo de tuberías de gasoil. Es la solución de libro, pero las tuberías completas cuestan lo suyo.
- Empalmar el tramo dañado. Cortas la parte rozada y unes los dos extremos con un racor. Un par de euros y queda perfecto.
El vídeo va por la segunda, que es la que le interesa a la mayoría.
El truco del Tío Moi: empalmar con un racor rápido
La pieza clave es un empalme rápido de unión. En el vídeo el Tío Moi tira de uno de plástico, que es lo que tenía a mano, pero para que dure lo mejor es uno de latón (el que te dejamos enlazado más abajo). Los hay de 6, 8 y 10 mm de diámetro, y en versión recta, a 45° y a 90°, así que hay uno para cada sitio. Aquí la medida es la de 8 mm, la típica de la tubería de gasoil de estos motores.

Paso a paso: calentar el tubo y montar el empalme
El montaje tiene truco, y está todo en el calor:
- Corta limpio el tramo dañado, mejor por una zona de curva para que luego quede holgado.
- Calienta el tubo con un mechero para ablandarlo. Un racor metálico (de latón) entra casi solo; el de plástico es más grueso, así que hay que insistir un poco más con el calor en el tubo.
- Mete el racor en caliente, empujando firme. Si hace falta, calienta y empuja en cuatro o cinco tandas hasta que llegue al tope. Entra sí o sí.
- Al enfriar, el tubo agarra el racor y sella solo: montado así, no hacen falta abrazaderas.
La alternativa tradicional, si prefieres ir sobre seguro, es un trocito de manguito de goma con dos abrazaderas. Funciona igual, solo que se ve más.

Un apunte de seguridad: el gasoil arde a temperatura alta, no como la gasolina. Aun así, trabaja con cabeza y sin prisas al usar el mechero.
El resultado: cebar y arrancar
Con el empalme puesto, ya solo queda volver a dar a la pera para cebar. Verás cómo el gasoil empieza a llenar de nuevo el circuito. Insiste un poco: en cuanto el motor arranca con el circuito lleno y estanco, ya no se vuelve a parar.

¿Y si el coche sigue arrancando y parándose?
Si después del empalme el coche sigue cogiendo aire, la fuga está en otro punto. Revisa el resto de uniones del circuito y, sobre todo, el filtro de gasoil: una junta o un enchufe rápido reseco también dejan entrar aire. Y comprueba que llenaste el filtro de gasoil antes de montarlo, un fallo muy común al hacer el mantenimiento.
También te puede interesar
- Cambiar los tubos de vacío: el arreglo barato que devuelve la potencia
- Falta de potencia en el 2.0 TDI: diagnóstico del actuador del turbo
Preguntas frecuentes
¿Qué coches suelen coger aire en el circuito de gasoil?
Es muy típico de los motores PSA (Peugeot, Citroën) 1.4 y 1.6 HDi, y de modelos como el Berlingo o el Partner, sobre todo los que llevan pera de cebado manual. Pero le puede pasar a cualquier diésel con una tubería de gasoil vieja o mal sujeta.
¿El empalme de latón vale también para motores de gasolina?
Este truco es para el circuito de gasoil de un diésel. En gasolina la presión y la inflamabilidad son otras, así que no es el sitio para inventos: ahí lo suyo es sustituir la tubería por la pieza correcta.
¿Cuánto aguanta un empalme así frente a cambiar las tuberías?
Bien montado —con el tubo caliente y el racor a tope— aguanta perfectamente y de forma duradera. El juego de tuberías nuevo es la opción «de catálogo», pero el empalme resuelve el problema por una fracción del precio.
¿Te ha servido esta guía?
Si prefieres verlo en vídeo y no perderte las próximas reparaciones, te esperamos en el canal de Adricar Motor en YouTube.